Política

*Diputada Camila Flores pide a ministra Schmidt que evalúe decretar emergencia ambiental en Quillota por sostenidos niveles de polución*

Por su lado, la jefa de la cartera de Medio Ambiente se comprometió a poner en marcha un plan de descontaminación en 2022, con el objeto de bajar los altos índices de partículas en suspensión.

Debido a una serie de proyectos contaminantes que por años han afectado la calidad del aire y la salud de la habitantes de Quillota, la diputada de Renovación Nacional (RN), Camila Flores, solicitó a la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, declare a la comuna zona de emergencia ambiental, esto en atención a antecedentes entregados por vecinos y expertos respecto de los niveles de polución generados a partir de los residuos de procesos industriales.

“Me he reunido con vecinos de la zona y especialistas en la materia quienes me han transmitido la necesidad de que la autoridad revise la declaración de contaminante Material Particulado Respirable MP10 y de la saturación por dióxido de azufre (SO2) para Quillota en base a las cifras de la estación de monitoreo de San Pedro”, planteó la parlamentaria, quien representa al distrito 6 al que pertenece la comuna.

Segundos después, la legisladora expresó que “junto a dirigentes de diversas organizaciones de la localidad de San Pedro me reuní con la ministra de Medio Ambiente para expresarle nuestra gran preocupación por el permanente avance de la contaminación a raíz de la actividad económica de empresas que operan hace tiempo en la zona. La calidad del aire no ha mejorado y persiste la presencia de óxido de azufre, metano, dióxido de carbono y otros materiales particulados en suspensión”.

Ya en 2019 el Ministerio del Medio Ambiente había declarado zona saturada por material particulado grueso (MP10) como concentración anual, y latente por MP10 como concentración diaria, a la totalidad de la Provincia de Quillota (comunas de Quillota, La Cruz, La Calera, Nogales e Hijuelas) y a las comunas de Catemu, Panquehue y Llaillay, ubicadas en la Provincia de San Felipe, todas en la Región de Valparaíso.

Esto, en base a la evaluación de la Norma Primaria de Calidad Ambiental para MP10, mediante el cálculo del promedio trianual (2015-2016-2017), que determinó que la norma anual fue superada en las estaciones de monitoreo de calidad del aire de Catemu, La Calera y La Cruz 2, con concentraciones de 72 μg/m3, 51 μg/m3 y 50 μg/m3, respectivamente.

Para Flores, en este escenario no hay que dejar de lado factores como el cambio climático que al impactar de manera directa y transversal podría intensificar las amenazas ya presentes en la provincia, con especial énfasis en las comunas de La Calera y La Cruz, que concentran la mayor cantidad de amenazas simultáneas para un mismo territorio, aludiendo al informe ´Análisis de Riesgo Territorial en el Marco del Desarrollo Sostenible en la provincia de Quillota´ originado en el trabajo de la Mesa Territorial Público-Privada de Quillota.

“Necesitamos urgente un plan de descontaminación para Quillota, que debe partir por declarar emergencia ambiental y zona saturada por dióxido de azufre (SO2) en Quillota. Así se lo hemos hecho sentir a la autoridad con fuerza y mucha convicción porque es un gran tema pendiente que aún no tiene una solución radical para sus habitantes”, recalcó Flores.

La diputada comentó que la ministra Schmidt se comprometió a poner en marcha en 2022 un plan de descontaminación y así evitar más daño ambiental del que ya existe.

La legisladora oficialista puso, sobre todo, énfasis en lo anterior, ya que “se viene el invierno y las condiciones ambientales empeoran. Estas sustancias, al entrar en contacto con las personas, ingresan por las vías respiratorias y pueden causar serios problemas de salud. El material particulado fino es el más peligroso, pues éste se aloja en los pulmones y puede conllevar a complicaciones más severas del sistema respiratorio. Se requiere más monitoreo, supervisión y, a partir de ello, establecer límites de emisiones y medidas para episodios críticos”.

En la misma línea, la parlamentaria denunció la falta de fiscalización a la planta de tratamiento de Esval que también emite constantes malos olores, convirtiéndose, según Flores, en un grave problema sanitario. “En la conversación con la ministra se acordó fiscalizar esta situación irregular junto con la Superintendencia de Medio Ambiente y esperamos que este trabajo sea riguroso y rinda los resultados esperados”, señaló Flores.

Por último, la diputada junto a los representantes de San Pedro comunicaron su inquietud ante la gran cantidad de paneles solares que se pretenden instalar en la localidad, sin tener claridad de los alcances de su regulación y del impacto que esto pueda tener.