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Noticias

Mario Henríquez, intentaba hacer una vida normal. Fue su propia confianza y el acierto de un transeúnte lo que lo delató.

Mario Henríquez, el hombre sindicado como el autor del asesinato de la joven illapelina Francisca Astudillo Avilez, estuvo más de un año prófugo de la justicia. Los intentos por atraparlo fracasaron en más de una oportunidad, por lo mismo capturarlo era una obligación. Pero la búsqueda se había estancado. Simplemente el imputado había desaparecido. Por cerca de 6 meses se le había perdido la pista.

Quizás agotado de tanto huir, cansado de vivir oculto en los cerros y con un dejo de tranquilidad por estar en una ciudad donde era un desconocido, finalmente bajó la guardia: salió a la calle como cualquier ciudadano, se expuso a la comunidad como si la justicia no lo buscara. Finalmente esa osadía le costó su detención. 

Al parecer Henríquez intentaba hacer una vida normal. Descuidado por las calles de una ciudad de la Región de Valparaíso, fue visto por un hombre que había trabajado en Illapel y conocía de sus andanzas. Esa casualidad gatilló su arresto, ese cruce inesperado, es lo que finalmente lo pondrá tras las rejas.

Esta trágica historia comenzó hace 14 meses, lapso de tiempo en que Henríquez agredió fatalmente a Francisca, huyó exitosamente de la policía, se ocultó y sobrevivió en los cerros del Choapa cazando fauna silvestre y fijó residencia en La Calera. No solo eso, sino que como detallaremos más adelante, incluso encontró trabajo.

Mario Henríquez, es el único imputado por este asesinato. Según todos los actores no hay dudas sobre su responsabilidad. Tanto la Policía de Investigaciones, PDI, como la Fiscalía e incluso la Defensoría reconocen en Henríquez la autoría del crimen "la discusión en este juicio va a ser la calificación jurídica del hecho” manifestó el fiscal del caso, Andrés Villalobos Squella.

 

MOTIVACIÓN DEL CRIMEN

Francisca era una joven madre illapelina (28 años) que murió degollada en noviembre de 2015 en el centro de la capital del Choapa en manos de un sujeto, que según detalla Villalobos Squella, se encontraba obsesionado con su persona. “Esta obsesión era por estar con ella, eventualmente tenía la fantasía de mantener una relación sentimental” comentó al Diario El Día el persecutor, idea que también  comparte quien inicialmente tomó la defensa del imputado, la abogada Patricia Flores Parra “él en su mente tenía una relación, no tenemos claro de que tipo porque aún no ha declarado". 

No obstante aquello y pese a la postura del Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género, Sernameg, este homicidio no podrá ser tratado como femicidio, dado que la supuesta relación no pasaba de ser una fantasía de Henríquez, dato al que se le suma  que Francisca era pareja de otro hombre, con el cual además tenía 2 hijos pequeños.

La abogada del Sernameg y quien patrocina la querella en representación de la madre de Francisca, Natalia Honores, explicó que "para nosotros (Sernameg) lo que ocurrió con Francisca es un femicidio, pero legalmente no se contempla esa figura, porque el código penal señala que para constituir femicidio debe existir una relación de pareja, ya sea cónyuges, ex cónyuges, convivientes y ex convivientes, por lo tanto dentro de la tipificación penal, lo que ocurrió es un homicidio”.

Se estima que es altamente posible que la motivación del crimen fueran los celos. Según la investigación la víctima -quien se dedicaba al comercio sexual-  al momento de ser malograda, prestaba servicios a otro hombre "probablemente al haberla visto con un tercero, provocó esta reacción iracunda que terminó con la vida de la víctima” manifestó el Fiscal, al igual que la defensora quien comentó que "le habría dado un ataque de celos y producto de ese estado emocional se produce este hecho”.  

En este punto Parra hace referencia a que la normativa vigente señala como atenuante de este tipo de crímenes, la obcecación, es decir que el victimario actuó cegado por la rabia o los celos, argumento que fue utilizado en un polémico caso ocurrido durante el 2016 en Ovalle. El miércoles 11 de enero se informó que el caso será tomado por el defensor local de Ovalle, Gerardo Tagle.

En definitiva Mario Henríquez, fue formalizado por homicidio simple, por lo que arriesga una condena de diez años y 1 día, situación que el otro abogado querellante, perteneciente al programa de protección a la mujer, Mackallay (convenio Sernameg y Municipalidad de Illapel) Felipe Sepúlveda, espera se pueda variar a lo largo de la investigación. Según Sepúlveda el objetivo es que la pena sea mayor “en virtud de las declaraciones de los testigos creemos que es posible acusarlo de homicidio calificado y con ello obtener una pena más alta”.

Ambos abogados querellantes, Honores y Sepúlveda, señalan que desde la perspectiva se pueden conseguir penas mayores, no obstante declinaron dar a conocer cual será específicamente los argumentos y estrategias que utilizarán para aquello.

 

PERSECUCIÓN

Según cuenta el jefe de la Brigada de Criminalística de la Policía de Investigaciones, PDI Illapel, Hugo Miranda, quien lideró la persecución, la tarea de dar con el paradero del imputado no fue fácil, tanto así que reconoce que se les escapó en 3 oportunidades. Solo horas después de que Henríquez fue atrapado, el funcionario policial señaló públicamente que éste siempre había estado un paso adelante “el conocía el sector montañoso de Illapel, en eso nos llevaba una ventaja”.

Pasados los días y en conversación en exclusiva con el Diario El Día, Miranda comentó que este sujeto vivía en los cerros “fuimos en varias oportunidades, pero tenía un puesto de vigilancia, cuando veía venir un vehículo huía”. El policía detalla que incluso intentaron llegar al lugar en un camión aljibes que reparte agua potable en el sector, pero que el imputado sospechó y como de costumbre huyó, haciendo imposible su captura. Asimismo se ha conocido que efectivos llegaron de noche y caminando hasta el sector donde supuestamente se ocultaba, como una forma de evitar ser detectados, sin embargo siempre se retornó al cuartel sin éxito.

Se estima que el imputado estuvo al menos 8 meses oculto entre los cerros, en ese tiempo, según habría comentado el propio Henríquez , habría sobrevivido comiendo cabritos y cazando liebres, conejos y pájaros, prácticas que según se comenta habría adquirido desde niño, época en que pasaba semanas en solitario cuidando el ganado de la familia.

El mencionado personero policial comenta que los innumerables rumores de apariciones en poblaciones y localidades -lo que a su juicio respondía a una especie de sicosis colectiva por resultar todos falsos- aumentaban la presión por atraparlo y asimismo entorpecían la investigación. De manera enfática recordó que la labor de la PDI permitió conocer apenas sucedido el crimen quien era el autor “en base a los testigos, desde un principio teníamos identificada a la persona. Tenía un imputado que se había dado a la fuga”.

En ese sentido el Gobernador de Choapa, Patricio Trigo Rocco, manifestó que efectivamente el caso de Francisca Astudillo era una prioridad para el gobierno “cada semana, en reuniones y los comité policial, este tema siempre fue prioridad, porque era un caso emblemático para Illapel (…) en comunas pequeñas, un caso así marca mucho la agenda. Hubo miedo en la comunidad porque se decía que se veía en una u otra localidad, por lo tanto dar con el paradero y que se encuentre tras las rejas da tranquilidad a la comunidad y a la familia que vivía con temor”.

Por su parte Miranda explica que el sujeto conocía a la perfección el sector, tanto así que deambulaba entre Illapel y Salamanca, siendo lo más sorprendente que viajó a pie hasta el lugar donde fue finalmente detenido “se fue caminando de Illapel a La Calera. Tardó un mes y medio en llegar a su destino, donde estuvo por al menos 6 meses” comentó Miranda.

 

 DETENCIÓN

Finalmente Henríquez fue reconocido en La Calera, una persona que años atrás había residido en Illapel, lo identificó sobre un vehículo del cual tomó la patente y posteriormente entregó a la PDI. Según indagaciones periodísticas el denunciante sabía que era un delincuente, no así que estaba relacionado con el asesinato de Francisca. En 2002 Henríquez había caído preso por violar a su hija, de hecho llevaba tan solo 6 meses libre al momento de quitarle la vida a la joven illapelina.

Como no había certeza de la identidad, fue un apodo, el que acotó el círculo. El denunciante -de quien se protege su identidad- lo señaló como “el Pela’o”. A partir de ese minuto se disiparon las dudas. Efectivos de Illapel viajaron para ser parte del operativo, no obstante y por su ya conocida habilidad para huir, el arresto se produjo antes del arribo de estos.

Si bien, llevaba 6 meses en La Calera, este se encontraba hace pocos días trabajando de albañil en una casa particular. Para detenerlo la PDI ingresó en el vehículo de la dueña de la casa, por lo tanto “el pela’o" no tuvo ningún tipo de reacción.  "Como se dice en la jerga policial, lo pillamos pato. Él dijo que no quería seguir escondiéndose” mencionó Miranda.

“Según la investigación, las evidencias, las declaraciones de testigos y otras pericias, Henríquez es el responsable, ahora son los tribunales quienes deben determinar si las pruebas son suficientes”.

 

CONDENA

Solo 30 días de investigación otorgó la jueza Andrea Rojas Cortés, para un caso que según todos los actores debería terminar con Mario Henríquez en la cárcel. Según sea la tipificación del delito, que inicialmente fue calificado como homicidio simple, este debería cumplir al menos 10 años privado de libertad e incluso más según el fiscal Andrés Villalobos, dado el contexto que abarca la muerte de Francisca "incide la extensión del mal causado, es distinto que la persona muerta sea de avanzada edad y que no tenga familia, respecto a una mujer joven que tiene hijos pequeños (…) eso es un elemento determinante para el tribunal”.

En tanto la abogada del Sernameg, Natalia Honores, señala que "nosotros vamos a perseguir las penas más altas de lo que contempla el Código Penal en relación al homicidio de Francisca, porque existe violencia de género. Nuestra línea es que toda violencia contra la mujer debe ser sancionada, por el solo hecho de que es mujer”.

En esta misma línea la directora regional del Sernameg, Marcela Carreño, hizo presente la necesidad de hacer cambios legislativos "se requiere hacer las modificaciones correspondientes para que se amplié el concepto de violencia de género para que situaciones como estas sean tipificadas como femicidio”.

Con un panorama tan oscuro como el descrito, Henríquez espera el juicio que seguramente lo volverá a poner tras las rejas y que de alguna manera resarcirá el daño provocado a familia la familia Francisca y en especial a sus hijos.

 

Autor reportaje: Gabriel Carvajal Valle, periodista y director de www.centrodenoticias.cl

 

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