Opinión

3.780 personas esperan hace tres años por atención médica en la región

REGION DE COQUIMBO.-  Padecer sinusitis le ha complicado la vida a Patricia, pues asegura que además de tener dificultad para dormir, debido a los constantes dolores de cabeza, debe gastar mucha plata en remedios. «Ahora vengo de la farmacia y me salieron, con descuentos, casi 80 mil pesos los remedios para comenzar un tratamiento, que espero me sirva, porque ya no tengo vida», sostiene tras salir de la farmacia con todos sus medicamentos, los que espera le puedan quitar –o aunque sea disminuir- los dolores.
Patricia, al igual que muchas personas en la región, ha intentado sacar hora al doctor para atenderse con un otorrino –y también en otras especialidades- y la consulta, cuando la encuentra, la tiene para semanas después e, incluso, varios meses.
«He sabido de personas que están esperando años para atenderse», cuenta. Y tan equivocada no está, porque el último reporte de listas de espera entregado por el Ministerio de Salud, que monitorea la situación de los distintos hospitales del país, indica que en la Región de Coquimbo existen 3.780 personas que llevan esperando por más de tres años una atención médica.
Respecto a las intervenciones quirúrgicas, el director reconoce que «para pabellón tenemos algunas deficiencias en lo que es traumatología, gastroenterología y otorrino. En el caso de los dos primeros, efectivamente una de las principales causas es la falta de camas en los hospitales de la región, teniendo en cuenta que también existen algunos convenios que tienen los recintos con la clínica Elqui para poder resolver algunas cirugías, pero incluso así es una de las limitantes. Mientras que en el caso del otorrino, también tenemos una falta de especialistas en esas áreas, lo que complica la situación».

PLANES DE
NORMALIZACIÓN

Mientras los planes de normalización tanto de los hospitales de La Serena y de Coquimbo no comiencen a funcionar, los problemas seguirán y, seguramente, aumentarán. Mientras tanto, se está impulsando algunos planes para poder mejorar en parte esta problemática que pareciera no tener fin.
«Dentro de la meta que nos colocó la presidencia está resolver el 25% del total de la lista de espera quirúrgica, situación que en la Región de Coquimbo vamos bastante bien, puesto que el compromiso tiene que estar cumplido al día 30 de junio y estamos, por el momento, con casi el 85% del cumplimiento. Por otro lado, estamos trabajando en la mejora de las programaciones de pabellón, en poder evitar las suspensiones y en proyectos de mediano plazo. Como la comunidad sabe, estamos en el caso de Coquimbo, por ejemplo, construyendo el edificio provisorio de construcción acelerada que va a contribuir en más de 50 camas a la región, lo que obviamente permitirá dar mayor posibilidad de pabellón para poder sacar a los pacientes a una cama, mientras que en el caso de La Serena, estamos trabajando en el proyecto de mediano plazo que nos permita ir resolviendo de mejor manera las listas de espera hasta que tengamos, en los próximos años, la normalización de ambos hospitales».

Ahora, ¿qué sucede con quienes siguen esperando su atención médica?

Arriagada aclara que «la estrategia del Minsal siempre va a ser resolver la situación de los todos los pacientes, desde el más antiguo hasta el más nuevo, pero independiente de eso, los pacientes que por distintos motivos están en una espera de alguna cirugía y sufren alguna molestia o una sintomatología mucho más aguda, tienen que recurrir a los servicios de urgencia para que sean nuevamente evaluados y en caso de ser necesario, se hace la cirugía por la vía de urgencia».

Claudio Arriagada, director (S) del Servicio de Salud Coquimbo, sostiene que «el panorama regional está en una escasez de especialistas, especialmente en el área de otorrino y oftalmología, pero que estamos trabajando para poder incentivar, además de las becas de especialidad para la región.

Sin embargo, también tenemos la brecha en el área odontológica, donde tenemos una gran cantidad de consultas en espera, aunque tenemos un plan de trabajo para poder reforzar el área que nos permita llegar a los colegios, a las mujeres embarazas, al adulto mayor y que en el mediano plazo podamos tener resultados positivos al respecto».